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MENSAJE DE LAS ORGANIZACIONES BASADAS EN LA FE Y DE LA SOCIEDAD CIVIL PARA EL DÍA MUNDIAL DEL SIDA 2011

VIH

ALCANZAR LOS TRES CEROS.

Luego de tres décadas de presencia de la epidemia del vih y del sida en medio de todos nosotros y nosotras, las comunidades de fe en el mundo entero y muy especialmente en América Latina, hemos tenido un doloroso, difícil y prometedor aprendizaje. El vih nunca ha estado ausente de nuestras comunidades. Desde el mismo comienzo de la epidemia pudimos constatar que muchas de las personas afectadas o infectadas eran miembros activos y amados de nuestras propias instituciones y familias. Lamentablemente tuvieron que vivir esos procesos en soledad y en silencio. Es por ello que en este Día Mundial del SIDA 2011 queremos romper esas soledades y hacer visibles nuestras comuniones.

Desde el mismo comienzo de la epidemia, el vih no solamente alcanzó a miembros de nuestras comunidades y su entorno afectivo, sino que también afecto e infecto a destacados líderes de nuestras organizaciones y jerarquías. También ellas y ellos tuvieron que vivir esta situación con los signos del estigma y la discriminación que nuestros silencios o nuestros mensajes profundizaron. Es por ello que en este Día Mundial del SIDA 2011 queremos terminar con esos estigmas y esas discriminaciones.

Es por todo ello que queremos unir nuestras voces, vidas y acciones al Plan Estratégico para el período 2011-2015 elaborado por ONUSIDA, la organización que une los diversos esfuerzos de Naciones Unidas para la educación, la prevención, el cuidado y los promoción de los derechos humanos en el contexto de la epidemia del vih, y que nos propone el objetivo mundial de alcanzar el acceso universal a la prevención del vih, su tratamiento, cuidado y apoyo y que busca detener y revertir la difusión del vih y contribuir a que juntos y juntas alcancemos los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Como comunidades de fe hacemos nuestros estos objetivos y estos tiempos y plazos. Queremos acompañar con todas nuestras energías, estructuras y liderazgo lograr que todas las personas en el mundo pero especialmente en América Latina tengan asegurado el acceso incondicional, sin restricciones y de calidad a la información que previene, al cuidado y apoyo que incluye y la defensa de todos los derechos humanos que dignifican.

Revolucionar la prevención del vih.

Tenemos conciencia que cada día en el mundo siete mil nuevas personas se infectan con el vih. Cada una de estas personas, muchas de ellas miembros activos y valiosos de nuestras propias comunidades y de nuestro liderazgo hacen que con urgencia y honestidad busquemos revolucionar las políticas y prácticas de prevención de nuestras propias comunidades. Tenemos que asumir una clara posición crítica con relación a nuestras propuestas que en el pasado no han asegurado una prevención efectiva y humanamente posible. Para alcanzar este objetivo de creativas y posibles propuestas de una prevención revolucionaria en VIH, tenemos que aprovechar las mejores experiencias aplicadas por diversos movimientos sociales que han construido nuevos paradigmas en políticas de salud y derechos sexuales, al relacionar la demacración con las políticas del uso de drogas. Es necesario escuchar sus voces y tener un diálogo imaginativo y respetuoso con las personas y grupos que viven o están siendo afectados por la epidemia del vih.

Tenemos que reconocer que en América Latina la epidemia sigue siendo altamente focalizada en personas de orientación homosexuales, una prevención adecuada exige que entremos en estrecha cooperación con personas y grupos que en el pasado, y aún en el presente, han sido y son objeto de mensajes discriminatorios que necesitan ser criticados y reformulados. Esas es la revolución en la prevención que soñamos y con la cual queremos asumir y proponer como una hoja de ruta que nos lleve a alcanzar los objetivos propuestos.

Visión y Objetivos para alcanzar la meta de CERO NUEVAS INFECCIONES antes de 2015.

Lograr una propuesta de educación para la prevención que logre reducir la transmisión sexual del vih a la mitad, y esto exige que nuestras comunidades de fe entremos en diálogo con las organizaciones que representan los intereses y promueven los derechos de los hombres que tienen sexo con hombres. Igualmente tenemos que proponer como objetivo abrir nuestras mentes y corazones a las personas que vienen haciendo trabajos realmente novedosos para prevenir la infección de vih y defender los derechos de las personas que realizan trabajo sexual.

Sabemos que estos son los puntos críticos de la prevención y los que ofrecen mayores dificultades a nuestras comunidades de fe. Es por ello que queremos en este Día Mundial del SIDA asumir estos desafíos sin silencios cómplices. Ha llegado el momento de ver, juzgar y actuar ahora y aquí. Es por ello que nuestro compromiso nos lleva a tener una mirada crítico con aquello que hemos hecho en el pasado y hacernos vulnerables en el diálogo equitativo a encontrar nuestros caminos que realmente revolucionen nuestras mentes, corazones y conductas.

Tenemos pleno conocimiento que la transmisión vertical, es decir, de una madre con vih a su bebé puede ser fácilmente evitada si esa mujer llega temprano a los servicios de salud que han de garantizar una calidad de vida y de respetuoso tratamiento que pueda evitar la infección de su hijo o hija. Nuestro compromiso que tiene como objetivo alcanzar CERO INFECCIÓN de una madre a su bebe es integral y hemos de cuidar tanto a la madre como la vida en gestación.

Los nuevos paradigmas de aproximación pastoral a las personas que son usuarias de drogas tiene el objetivo de abandonar el modelo policial y considerar a cada una de estas personas ciudadanos de una republica que garantiza todos los derechos. Es por ello que nuestras comunidades tienen que entrar en diálogo sustentable con las organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil que vienen proponiendo nuevos caminos y respuestas. Nuestras comunidades pueden aportar a esta aproximación desde la equidad, la justicia, la perspectiva evangélicas de nuestras identidades siempre preocupadas de toda persona en situación de vulnerabilidad al estigma y la discriminación.

Aportes de una nueva fase en tratamiento, cuidado y apoyo.

Tenemos en nuestra memoria, oraciones y conciencia que solamente en el año 2009 aproximadamente un millón ochocientas mil personas murieron en el mundo de infecciones relacionadas con el vih. Estas muertes se hubieran podido evitar si gran parte de esas personas, que más allá de un número estadísticos tenían biografías de una validez irrepetible, hubieran tenido acceso a tratamientos de acuerdo a sus necesidades. Diferentes servicios tanto de salud como de educación y de servicios han fallado. También nuestras comunidades al no incluir el tema de la prevención y el acceso universal y equitativo a los tratamientos que garantizan la calidad de vida, hemos sido responsables. Porque no queremos que eso se repita hoy, en este Día Mundial del SIDA 2011, asumimos este compromiso.

Para alcanzar este objetivo sabemos que muchas de los acuerdos y tratados que rigen a la Organización Mundial del Comercio necesitan ser criticados, revisados y actualizados. Por eso queremos acompañar los esfuerzos de nuestros gobiernos y de la sociedad civil en modificar estos acuerdos para que dejen de ser obstáculos en el acceso a los tratamientos, que los conflictos de derechos e intereses puedan ser solucionados teniendo en cuenta las vidas de personas y grupos en situación de vulnerabilidad económica y social. Sabemos que eso es posible y por ello queremos trabajar junto a quienes sueñan con un mundo más justo.

Visión y Objetivos para alcanzar la meta de CERO MUERTES RELACIONADAS CON EL SIDA antes de 2015.

Si bien América Latina tiene una posición relativamente más positiva en cuanto al acceso universal a las terapias antiretrovirales que aseguran que las personas que viven con vih puedan tener la seguridad de una vida de calidad, aún hay regiones donde ese derecho no se ha alcanzado. Es por ello que nuestro compromiso no termina con las fronteras nacionales sino que asumiendo que nuestra fe nos hace ciudadanos y ciudadanas de aquella ciudad en la cual la voluntad de calidad de vida de Aquel que nos hace familia, queremos unir nuestro clamor a otras voces que solicitan ya que el CERO MUERTES RELACIONADAS CON EL SIDA sea una realidad aquí y ahora. No hemos de bajar los brazos hasta que todas las personas con vih o sida que necesitan tratamiento tengan pleno acceso en nuestro continente

Avances en los derechos humanos y la equidad de género en la respuesta al vih

Nuestras comunidades de fe hacen del enfoque de derechos humanos y de la equidad de género un eje de interpretación, reflexión y acción que no queremos ni podemos ignorar. Hemos asumido esa perspectiva y no la hemos de abandonar porque el mismo Evangelio nos compele una y otra vez a mirar la realidad desde esta perspectiva.

Desde este compromiso tenemos que revisar con valentía todas aquellas acciones, propuestas y mensajes que no han promovido ni protegido los derechos de las personas afectadas e infectadas por vih o sida. Asumimos nuestra responsabilidad en la fundamentación de muchos estigmas que han provocado discriminación. Hoy queremos reparar esa situación porque ese estigma y esa discriminación han provocado que muchas personas, hermanos y hermanas nuestras, no tuvieran un adecuado acceso a tratamientos, cuidados y apoyo. Todo esfuerzo que en nuestras sociedades se hagan para proteger los derechos humanos, promover el respeto de todas las dignidades y de todas las identidades, tiene que contar en la vanguardia de esos esfuerzos a nuestras comunidades de fe.

Nuestro opción siempre renovada y siempre escandalosa con quienes nuestras sociedades y aún nuestras propias comunidades han estigmatizados y marginados, nos lleva hoy a asumir el compromiso de asegurar que toda persona, independientemente de sus identidades tengan asegurado una correcta protección de sus derechos. Somos conscientes que el estigma y la discriminación que conduce a la marginalidad e ilegalidad hacen que personas y grupos sean más vulnerables al vih. Es por ello que para alcanzar el CERO EN DISCRIMINACIÓN nos proponemos aumentar nuestras acciones, recursos y apoyos, de forma que lleguemos al 2015 con la satisfacción del deber cumplido.

Visión y Objetivos para alcanzar la meta de CERO DISCRIMINACIÓN antes de 2015.

El debate de la agenda pública en muchos de nuestros países muestra las dificultades que diversas leyes propuestas contra la discriminación han sufrido. Aún hay una tarea en este importante capítulo donde las comunidades de fe, como formadoras de opinión tiene un significativo papel a cumplir, pero esa responsabilidad exige una fuerte crítica sobre mensajes, acciones y posiciones públicas que hemos asumido en el pasado y que no queremos que se repitan en el futuro porque también nosotros y nosotras queremos llegar al 2015 con el objetivo cumplido de Cero Discriminación empezando justamente con nuestras propias comunidades.

Tenemos que romper los silencios y la violencia verbal e ideológica que vivimos haciendo visible a personas que tiene estilos de vida diferentes a las propuestas por nuestras comunidades. Tenemos que recordar una y otra vez que hablamos desde una identidad religiosa en un contexto altamente diverso. Ese respeto del pluralismo que solicitamos para nuestra propia identidad confesional tiene que ser el fundamento de nuestro respeto por la diversidad cultural, social, religiosa dentro del contexto en que nos toca vivir. Tenemos que transformarnos en monitores de la libertad e igualdad religiosa como la madre de todas las libertades. No se puede aspirar a vivir en libertad religiosa si no es acompañada por el pleno ejercicio de todas las otras libertades.

Desde ese respeto del pluralismo de vidas, valores, actitudes y culturas es que queremos hablar de grupos y personas vulnerables al estigma y la discriminación relacionadas con el vih. Queremos romper el silencio y las dificultades que nuestras comunidades tienen de hablar con relación a las personas que ejercen el trabajo sexual, con las personas que son usuarios de drogas que aún consideramos ilegales, junto a las personas de orientación homosexual o de diversas identidades sexuales. Reconocemos y queremos cambiar todas nuestras actitudes que no promueven, fortalecen o reconocen la violencia de género que existe no solo en la sociedad sino en nuestras propias comunidades. Queremos decirles a todas ellas y a todos ellos que por derecho evangélico son parte de ese espacio que llamamos Reino de Dios.

Conclusión. Temas Centrales.

Queremos, juntos y juntas, construir un mensaje que sea realmente integral y que incluya una respuesta siempre nueva y desafiante que pueda alcanzar a las personas y grupos más vulnerables al estigma y la discriminación relacionado con el vih y sida. Queremos, en unidad, movilizar todas nuestras energías para constituirnos en santuarios de protección de los derechos humanos y aplicar nuestras energías para que nuestros países cumplan con los acuerdos y declaraciones que promueven esos derechos.

Tenemos delante de nosotros las Metas de Desarrollo del Milenio sabiendo que cada una de las metas allí propuestas tiene relación con el alcanzar el objetivo de CERO NUEVA INFECCIÓN, CERO MUERTE RELACIONADA CON EL SIDA Y CERO DISCRIMINACIÓN. Asumimos y renovamos en este Día Mundial del SIDA 2011 el compromiso de promover estos objetivos en nuestras comunidades de fe, en nuestras organizaciones y propias vidas y abrirnos a la generosa y confiable cooperación con todos los hombres y mujeres, que igual que nosotros y nosotras trabajamos por un mundo más humano, justo y solidario.

Cuando hiciste portentos inesperados, que nadie había escuchado jamás, ningún oído oyó, ningún ojo vio a otro Dios, fuera de ti, que hiciera tales cosas por los que esperan en él. Tú vas al encuentro de los que practican la justicia y se acuerdan de tus caminos”

Ciclo B. Primer Domingo de Adviento. Lectura del Profeta Isaías (64:1-9)


Adhesiones:

  • Lic. Gerardo García Helder. Presidente AMICO (Asociación para la
    Misericordia y la Comprensión) Buenos Aires. Argentina

  • Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires

  • Pastor César Henríquez Acción Ecuménica- Venezuela  

  • Pastor Lisandro Orlov. Pastoral Ecuménica VIH y SIDA.  Buenos Aires. Argentina

  • Rev. Dan González Ortega –Pastor Presbiteriano, Rector de la Comunidad Teológica de México

  • Dr. Moisés Pérez Espino –Pastor Luterano, Vicerrector Académico de la Comunidad Teológica de México

  • Ing. Victoriano Báez-Camargo –Bautista, Vicerrector Administrativo de la Comunidad Teológica de México

  • Rev. Ángela Trejo Haager –Pastora Luterana, Coordinadora del Seminario Luterano Augsburgo (Comunidad Teológica de México)

  • Mtro. Javier Ulloa Castellanos –Pastor Bautista, Coordinador del Seminario Bautista de México (Comunidad Teológica de México)

  • M.V.Z. Eugenio Araiza Bahena –Menonita, Director General de la Asociación Mexicana de Transformación Rural y Urbana, A.C. (Comunidad Teológica de México)

  • P. Pablo Ramos –Sacerdote Anglicano, Dean del Seminario Anglicano de “San Andrés” (Comunidad Teológica de México)

  • Pbro. Edgar Gutiérrez Torres –Pastor Metodista, Rector del Seminario Metodista “Gonzalo Báez-Camargo” (Comunidad Teológica de México)

  • Mtro. Alberto Arenas Mondragón. Pastor Presbiteriano, Coordinador de la Facultad Latinoamericana de Teología Reformada (Comunidad Teológica de México)

  • Lic. Joel Roldán Parra. Pastor Pentecostal, Director del Instituto Palabra de Sabiduría (Comunidad Teológica de México)

  • Dr. José Ramón Alcántara Mejía. Pastor Luterano, Presidente del Consejo Directivo de la Comunidad Teológica de México.

  • Dr. P. Ricardo Blanco Beledo. Sacerdote Anglicano, Coordinador de Capellanía (Comunidad Teológica de México)

  • Mtro. David Abdiel Rodríguez Fuentes. Pastor Presbiteriano, Coordinador de Pastorales Emergentes (Comunidad Teológica de México)

  • Lic. Eugenio Araiza Bahena. Director de AMEXTRA A.C. (Asociación Mexicana de Transformación Rural y Urbana A.C.) México. D.F.

  • Rev. Gerardo Oberman. Presidente de las Iglesias Reformadas en Argentina (Adherida a la Iglesia Evangélica del Río de la Plata.

  • Obispo Melvin Jiménez. Iglesia Luterana Costarricense. San José. Costa Rica.

  • Guillermo C. Font. Consejero Pastoral de la Iglesia Evangélica Menonita de Trenque Lauquen. Director y Editor de la Revista “Kairos” y de Ediciones Kairos. Argentina.

  • Rev. Héctor Antonio Fernández Espino. Pastor Luterano. Director Asociación Instituto Ecuménico Diaconal Esteban- El Salvador, Centro América.

  • Ana Langerak. Pastora de la Iglesia Luterana Costarricense. Centro América

  • Pastor Raúl A. Gleim  - Misión María Magdalena – Iglesia Evangélica Luterana Unida  – Resistencia – Chaco Argentina

  • Lic.Cs.Religiosas Lina Tudela (Pastoral ecuménica de acompañamiento a personas viviendo con vih y sida - Chile).

  • Rev. P. Dr : Livan Echazabal Responsable de la Pastoral de la Salud Iglesia Anglicana del Uruguay

  • Rev. Aldo M. Etchegoyen Obispo (Emérito) Iglesia Evangélica Metodista Argentina

  • Lic. Nicolás Gómez Núñez. Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas, (FASIC) Santiago de Chile.

  • Sra. Ramona Coceres , Misión Maria Magdalena  de la Iglesia Evangélica Luterana Unida. Resistencia Chaco

  • Lic. Marco A. Morales. Moderador de Congregación Cristiana Inclusiva, Emaús – Vida en Abundancia, México, D.F.

  • Pbra. Loida Gáffaro de Valera. Moderadora Iglesia Presbiteriana de Venezuela.

  • YWCA de Perú. Lissette Herrera. Presidenta. Silvana Ayaipoma. Secretaria General.  



 

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