Por Stewart Vriesinga
Es difícil justificar el sentido moral de la conquista del milenio anterior y de la colonización subsecuente de África, Asia y de las Américas por las potencias europeas que fueron predominante blancas y que contaba con una potencia militar superior, usando los estándares de hoy. Esta conquista y colonización que fue asumida una vez como evidentemente la voluntad de dios - "destino manifiesto" como fue llamada en esos tiempos- no es mas que una justificación política aceptable para la invasión, genocidio, desposeimiento y la colonización de los países y tierras de otros.
Pero la colonización continúa. La retórica nueva y nueva justificaciones han substituido políticamente el viejo imperativo cristiano que se debe conquistar para salvar las almas del conquistado. Los nuevos imperativos morales obligan a la nueva generación de colonialistas a promover la libertad y el desarrollo económico de las almas perdidas del mundo, las que son excluidas de las ventajas de la economía del mercado libre y que todavía se revuelca en la oscuridad del subdesarrollo. Es esta nueva retórica de la colonización a lo que refiere como neo-colonización.
Al igual que su predecesor, la neo-colonización se refiere en la práctica más a la "liberación" de la tierra y de la abundancia del conquistado que con la libertad de la gente conquistada. La diferencia principal entre los colonizadores y los neo-colonizadors es que los anteriores querían poblar sus colonias. Los neo-colonizadores aparte de algunas bases militares, embajadas, bancos, entidades corporativas, industrias subcontratadas, ventas a detal, plantaciones y algunos otros intereses institucionales y "nacionales", generalmente están dispuestos a dejar la gerencia de sus colonias a los agentes locales escogidos intencionalmente por su disposición de vender su patria y traicionar sus conciudadanos. ¡Y por supuesto todo en nombre de la libertad y del desarrollo económico!
Para recibir este apoyo financiero, político y militar estos agentes locales de los neo-colonialistas deben emplear cualquier medio necesario para reprimir todas las formas de resistencia de parte de la población local a la agenda corporativa neo-colonial. Los agentes locales deben garantizar que sus benefactores tendrán acceso sin restricciones a los mercados, a los recursos y a la abundancia de la nación. También proporcionan la infraestructura necesaria para permitir que los neo-colonialistas puedan exportar fácilmente la abundancia nacional nuevamente saqueada de la nación en cuestión. Si los agentes locales se conforman, ellos serán recompensados con riquezas. Si los agentes locales actúan en contra de sus benefactores serán depuestos o aún asesinados. En Colombia los agentes locales de los neo-colonialistas han hecho su trabajo bien
¿ Colombia ha entrado en la era de post conflicto ?
Los inversionistas extranjeros y locales parece que están de acuerdo con la declaración del presidente Álvaro Uribe que el conflicto en Colombia ha terminado. Los inversionistas corporativos que abandonaron una vez sus tenencias en Colombia ahora están volviendo en masa. Muchas corporaciones internacionales nuevas de minería y otras corporaciones están juntándose. Canadá, los Estados Unidos y la Unión Europea, todos están persiguiendo los acuerdos de libre comercio (TLC) con Colombia. ¿Podríamos entonces decir que Colombia ha entrado en la era de post conflicto?
Si se considera que el conflicto ya esta resuelto, dependerá en gran parte de la experiencia que se tenga del mismo. Los que vieron el conflicto como problemático sobre todo porque presentó un problema y una amenaza para los intereses comerciales y restringió su acceso a la extensa abundancia nacional de Colombia, están correctos en su apreciación que las cosas han mejorado mucho.
Las corporaciones mineras ahora pueden entrar al país relativamente con seguridad y extraer recursos sin el miedo de a) tener sus trabajadores secuestrados, siendo extorsionados, o tener su propiedad destruida por la insurgencia de la izquierda; ni el miedo b) tener que cumplir con los requisitos incómodos de derechos de trabajo, impuestos o regalías. La fuerza de la insurgencia de izquierda armada ha disminuido mucho, porque la explotación extranjera de la minería puede ahora contar con las bases militares que son construidas cerca de sus centros de operación para protegerlas contra la insurgencia de izquierda. Los ajustes en las leyes colombianas también favorecen la extracción mineral y otras inversiones corporativas.
Además, el hecho de que Colombia tiene más de 4 millones de personas en condición de desplazamiento interno, la mayor parte de ellos de sectores rurales, favorece realmente la explotación minera y otras industrias. Muchos de ellos ocupaban la misma tierra que estas corporaciones esperan explotar. Muchos de ellos mineros artesanales a baja escala y campesinos - enfrentan la posibilidad de que en el futuro sus minas y tierras se conviertan en intereses comerciales extranjeros y locales.
Los mismos militares encargados de proporcionar la seguridad para las empresas mineras extranjeras están bajo investigación por el hecho de asesinar a los líderes de las comunidades organizadas y de los mineros artesanales. Han acusado falsamente a los dirigentes de comunidades de ser guerrilla y los han lanzado a la cárcel. Además la dirección de mineros artesanales y las organizaciones campesinas todavía están siendo amenazadas y asesinadas por las organizaciones paramilitares de las cuales se ha demostrado que tienen enlaces con el gobierno colombiano. Estas violaciones de los derechos humanos facilitan realmente la toma de posesión corporativa de recursos colombianos.
Incluso la fumigación aérea a los cultivos campesinos - y ocasionalmente a unas matas de coca -sirve para despoblar el campo y dar vía libre para los megaproyectos como la extracción mineral y cultivación de la palma de aceite.
Las verdaderas víctimas del conflicto y del genocidio cultural:
Está claro que en Colombia las víctimas de la violencia hacia el futuro serán limitadas a los que se opongan a la neo-colonización de la riqueza y los recursos naturales de Colombia de una manera no violenta, y no será en contra de los accionistas o personal de corporaciones extranjeras. En este contexto no es sorprendente que los neo-colonialistas, en su afán de empujar los TLCs con Colombia, no estén disuadidos con la evidencia de la forma aplastante de los enlaces entre los paramilitares y el gobierno colombiano. También de los asesinatos extrajudiciales por las fuerzas colombianas de la Seguridad del Estado, la corrupción, la impunidad y seguimiento de los abusos de derechos humanos.
Para los canadienses, los norteamericanos y los europeos es importante entender que ésta es una cuestión de las corporaciones norteamericanas y de las ubicadas en Europa, que expropian la abundancia de las riquezas colombianas, tanto campesinas como indígenas y afro - la mayor parte de ellas nunca han aceptado neoliberalismo, libre comercio o el modelo occidental del desarrollo económico; sacándoles de su tierra lo cual no es mas que genocidio cultural!
Los neo-colonialistas pueden creer que la economía del mercado libre es el mejor modelo de desarrollo para ellos, y en cuanto aun TLC con Colombia permitiría que sus socios colonicen la riqueza de la gente marginada de Colombia, lo cual puede ser económicamente beneficioso para ellos y las economías de sus países de origen, pero eso no justifica el robo y el pillaje de la gente más vulnerable de Colombia o de ninguna otra nación.
La población despojada y los que serán despojados de Colombia saben que un modelo de desarrollo económico del mercado libre, ya sea que si aumenta el PIB del país entero, no le beneficiará a ellos (La actividad económica considerable de sociedades campesinas rurales no se coloca en el PIB del país puesto que es en gran parte de la economía informal y no supervisada). Su acceso incluso a las necesidades más básicas tales como comida está en peligro puesto que perderán acceso directo al alimento cuando pierden sus tierras, y no podrán encontrar el empleo adecuado para cumplir los requisitos del alimento de sus niños en las ciudades.
En Colombia, como en muchas partes del mundo, la economía del mercado libre no proporciona el empleo para la gente desplazada física y económicamente. La seguridad y el futuro del campesino de Colombia, del Afro y de comunidades indígenas no son beneficiados por este modelo de desarrollo económico neo-liberal. ¡Deben tener el derecho de rechazarlo! Mientras que ese derecho no esté reconocido - y claramente no es - ellos no deben ser amenazados, desplazados, encarcelados o asesinados por su derecho a no conformase y quedar en la impunidad. Su cultura y manera de vida deben ser respetadas y quedar intactas. Cualquier gobierno que falle en respetar ese derecho es cómplice de genocidio cultural.
Resistencia
Para las víctimas colombianas del neo-colonialismo y del genocidio cultural, el conflicto en Colombia no ha terminado. Continúan resistiendo. Continúan proclamando su derecho a existir. Continúan afirmando su derecho a sus tierras y territorios tradicionales.
Equipos Cristianos de Acción por la Paz ECAP en Colombia, continuará de pie y luchando en solidaridad con ellos hasta que se reconozcan sus derechos.
La organización de los Equipos Cristianos de Acción por la Paz (ECAP) tiene su origen en las iglesias de tradición pacifista de Norte América: Iglesia Menonita, Iglesia de los Hermanos y los Cuáqueros. ECAP es una organización ecuménica conformada por voluntari@s nacionales y extranjer@s
En Colombia ECAP está por invitación formal de la Iglesia Menonita de Colombia, que le provee cobertura espiritual y cuenta con el apoyo legal de Asocicol (Asociación de Ciudadanos Voluntarios de Colombia). ECAP Colombia es una comunidad integrada por voluntari@s capacitad@s de diferentes culturas que hace parte de ECAP, una organización internacional y ecuménica. La base de nuestro trabajo se enmarca en el Magdalena Medio, aunque no es exclusivo de esta región de Colombia. Colaboramos en iniciativas de base para visibilizar y transformar estructuras de dominación y opresión por medio de la no-violencia activa, para hacer posible un mundo donde vivan el respeto, la justicia y el amor, incluso por nuestr@s enemig@s.